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Economía de los cuidados

Principal
| 1. ¿Qué son los cuidados exactamente?
| 2. La organización social de los cuidados
| 3. La división sexual del trabajo
| 4. El trabajo de cuidados en los países del Sur
| 5. La Crisis de los Cuidados en los países del Norte
| 6. La externalización del trabajo doméstico
| 7. La importancia de acuerdos y la cooperación
| 8. Conclusión
| 9. Algunas referencias
| 10. Glosario de Economía de los Cuidados y Corresponsabilidad


La externalización del trabajo doméstico
Una de las soluciones más inmediatas a esta sobrecarga y a las transformaciones de la sociedad, es la contratación de mujeres para cubrir las labores de cuidado. Esto no ha significado el fin de la doble jornada de las mujeres empleadoras, sino un soporte femenino añadido para abarcar la creciente demanda de atención y cuidados.

Las nuevas figuras que se han incorporado al trabajo de cuidados siguen siendo femeninas, con un nuevo componente étnico: son mujeres e inmigrantes. En España, durante las últimas décadas ha habido un surgimiento de trabajo de cuidados asalariado.

La externalización del trabajo doméstico a través del contrato de trabajadoras para cubrir labores domésticas y de cuidados se da en un contexto global: mayor demanda desde el norte, empobrecimiento de las personas del sur, leyes migratorias que encauzan una migración femenina para este sector específicamente, acuerdos bilaterales entre Estados, reestructuración de la familia nuclear, renuncia voluntaria o forzosa de las mujeres a desempeñar el papel exclusivo de cuidadoras, desmantelamiento del estado de bienestar y liberalización de empresas dedicadas a la atención de las personas.

Podríamos decir entonces, que los cuidados además de feminizarse se han “racializado”. Hay una clara importación / exportación de mano de obra femenina proveniente de países del sur para cubrir las necesidades de cuidados del Norte.

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) las trabajadoras domésticas representan hasta 60% de todas las migrantes internas e internacionales procedentes de América Latina.

Fuente: UNFPA, 2006: 51, en Informe de Migración y Servicio Doméstico de Johanna Kösters, junio 2008

Las mujeres que se incorporan a este sector conforman parte de las llamadas cadenas mundiales de cuidados. Una cadena global de cuidados está conformada por mujeres a escala local, nacional o transnacional y en ella confluye la transferencia de cuidados (remunerados o no) de una a otra. Un ejemplo para ilustrar la composición de una cadena global sería: una abuela, hermana mayor, o empleada de hogar, que relevan el lugar de la mujer que migró al Norte para cuidar y desempeñar tareas de otra mujer que trabaja fuera de casa.

Esta cadena, si bien consiste en la transferencia de ciertas labores, contiene sobrecargas y asimetrías. La separación de la familia en el lugar de origen produce hogares transnacionales a gestionar de una orilla a otra con todas sus consecuencias. Las mujeres que se quedan asumen nuevas responsabilidades sobre las que ya tenían, y las contratadas tienen un salario hasta diez veces inferior al de la contratante(1). También habría que considerar el lugar de desventaja y máxima vulnerabilidad de las mujeres inmigrantes que no están en situación administrativa regular y dependen de la voluntad arbitraria de sus empleadores.

Asimismo, la mujer autóctona, aún con su propia carga de trabajo de cuidados, seguramente afronte otro factor: la culpa interiorizada por delegar su papel de cuidadora. Debemos tener en cuenta que las mujeres que confluyen en esta cadena tienden a disimular la falta de implicación tanto del Estado como de los hombres.

Las cadenas de cuidados funcionan dentro de una lógica de beneficio y de proteccionismo fronterizo que solo consiguen precarizar más a las mujeres. La contratación de cuidadoras, trabajadoras domésticas, internas o canguros, ha sido uno de los apaños más generalizados de familias y ha salvado y salva situaciones de desatención y caos.

Sin embargo, ésta es una solución que sólo responde a la inmediatez de la demanda de cuidados y no a los derechos de las mujeres. Por eso, sin alterar el sistema, calculadora en mano, basándose únicamente en cifras, se crean contingentes de regularización y cierres / aperturas temporales de fronteras, así como políticas reformistas del régimen especial al que las trabajadoras domésticas deben atenerse. Así pues, permanece la histórica división sexual de trabajo de cuidados. No solo siguen siendo las mujeres las que asumen el papel de cuidadoras en la sociedad, sino que lo hacen en condiciones de infravaloración y precariedad.


(1) Parrenas Salazar, R., Servants of Globalization: Women Migration, and Domestic Work. 2001


Principal
| 1. ¿Qué son los cuidados exactamente?
| 2. La organización social de los cuidados
| 3. La división sexual del trabajo
| 4. El trabajo de cuidados en los países del Sur
| 5. La Crisis de los Cuidados en los países del Norte
| 6. La externalización del trabajo doméstico
| 7. La importancia de acuerdos y la cooperación
| 8. Conclusión
| 9. Algunas referencias
| 10. Glosario de Economía de los Cuidados y Corresponsabilidad




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