Plataforma Muévete por la igualdad. Es de justicia © Tania Mata Parducci
Página de inicio | Contacto

Publicaciones
Materiales educativos Informes Publicaciones
Economía de los cuidados Participación política Educación Otros Artículos
Enlaces recomendados Noticias Cursos y Eventos
Muévete
Sobre la plataforma
Por qué Qué es Quiénes somos
Objetivo Beijing
Marco Internacional de Derechos Humanos de las Mujeres
Conoce la campaña
"Muévete por la Igualdad. Es de Justicia" surge de la Campaña que, con el mismo nombre, ha permanecido activa desde 2007 hasta 2010.
Más información »

Objetivo Beijing

Esfera Violencia contra las mujeres
1. Situación | 2. Propuestas


Situación

La violencia contra las mujeres es una violación de los derechos humanos, arraigada en las desiguales relaciones de poder entre los hombres y las mujeres. El alcance y prevalencia de la violencia contra las mujeres, difundida tanto en la esfera pública como en la privada, reflejan el grado y persistencia de la discriminación por motivos de género a que se enfrentan las mujeres, que frecuentemente resulta agravada por otros sistemas de dominación.

La violencia de género se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo y revela el alcance de la desigualdad, señalando la vinculación entre la realización de los derechos de las mujeres y la eliminación de las disparidades de poder. Por ello, la violencia contra las mujeres debe abordarse en el contexto de la eliminación de todas las formas de discriminación y violencia, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

La violencia contra las mujeres no está limitada a una cultura, una región o un país determinado o a ciertos grupos de mujeres dentro de una sociedad. Las distintas manifestaciones de dicha violencia y la experiencia personal de las mujeres que la sufren están influidas por numerosos factores. Las mujeres y niñas indígenas son particularmente vulnerables, al igual que las mujeres migrantes, las refugiadas o desplazadas, las mujeres que viven en comunidades rurales o urbanas marginales, las indigentes, las recluidas en cárceles, las mujeres con discapacidades, las mujeres de edad y las que viven en situaciones de conflicto armado u ocupación, por lo que requieren atención específica. Es preciso, por tanto, descubrir las interrelaciones entre la subordinación de las mujeres y otras formas de subordinación social, cultural, económica y política.

La expresión violencia contra las mujeres se refiere a todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado un daño físico, sexual o psicológico. Se establecen tres niveles: la violencia en la familia, como el maltrato intrafamiliar, los abusos sexuales en el hogar, etc.; la violencia a nivel de la comunidad en general, incluidas las violaciones, el acoso sexual, la trata de mujeres y la prostitución; y la violencia física, sexual o psicológica, perpetrada o tolerada por el Estado.

Existen otros factores que agravan la vulnerabilidad de las mujeres frente a la violencia: la vergüenza de denunciar, la falta de acceso a información para hacerlo, la escasa asistencia legal o protección jurídica e incluso la falta de leyes contra la violencia de género. También la falta de medios educacionales para protegerse de la violencia y las imágenes violentas de las mujeres en los medios de comunicación, en particular la pornografía, son factores que contribuyen a que se perpetúe esa violencia.

En las últimas décadas, la lucha contra la violencia de género se ha centrado en la violencia familiar, en el esfuerzo de posicionar dicha violencia como un problema social. Sin embargo, otras expresiones de la violencia contra las mujeres, como la trata internacional de mujeres para el comercio sexual y la prostitución, son un problema urgente que es preciso examinar, fortaleciendo la aplicación de la legislación internacional y la investigación para profundizar en las causas y consecuencias de esta práctica que afecta a miles de niñas y mujeres en el mundo.

La adopción de un enfoque que permita abordar la tarea de crear familias y sociedades libres de la violencia pasa por reconocer los patrones de violencia que están arraigados en las relaciones sociales y repensar estrategias para abordarla como un fenómeno que atañe al conjunto de dicha sociedad, hombres y mujeres. En este sentido, si bien el Estado tiene la mayor responsabilidad, el trabajo conjunto con la sociedad civil, en especial las organizaciones de mujeres, es vital para el desarrollo de estrategias basadas en el conocimiento y la experiencia que poseen dichas organizaciones para enfrentar el tema de la violencia.

Las condiciones para la violencia contra las mujeres se originan en la interacción social, por consiguiente, pueden ser modificadas si se dedican la voluntad política y los recursos necesarios. No se podrá erradicar la violencia contra las mujeres si no existen el interés político y el compromiso necesario para que esa tarea tenga carácter prioritario en los niveles local, nacional, regional e internacional.



Ir a esfera Violencia contra las mujeres: Propuestas
Volver a Objetivo Beijing




  Cofinanciado por
Ayuda en Acción [logotipo]Entreculturas [logotipo]InteRed [logotipo]

Los contenidos de la Web son responsabilidad de las organizaciones participantes en la Plataforma.
La Comunidad de Madrid no se responsabiliza del contenido de esta web.
   

© 2007-2012 Ayuda en Acción - Entreculturas - InteRed


Política de Privacidad
Aviso Legal Website